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¡Herejía en economía! (George Durand Cori)

Artículo publicado por George Durand Cori, destacado estudiante de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (Huánuco – Perú), defensor y difusor del pensamiento de la Escuela Austríaca de Economía y miembro del Instituto “Amagi”, el 21 de abril del 2017 en su blog personal (http://georgedc35.blogspot.pe/2017/04/herejia-en-economia.html).

El título del presente artículo conmemora el ideario que el profesor Dante plasmó en su libro Economía para Herejes.

Y es que, sin lugar a dudas, la economía necesita ser cuestionada y examinada. Hace un par de años, cuando decidí estudiar economía, no creí que existiera una ofuscación por una corriente. Peor aún, entre alumnos y docentes nadie la criticaba ni la critican. De ahí que empecé a escudriñar algunas cuestiones sobre la enseñanza -sesgada- de mi facultad.

Citaré un breve texto que Friedrich von Hayek expuso en la entrega del Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas, en 1974: “Por una parte, la reciente creación del Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas marca una etapa significativa en el proceso por el que, en opinión de la gente, las ciencias económicas han alcanzado en parte la dignidad y el prestigio de las ciencias físicas. Por otro lado, en el momento actual se espera de los economistas que digan cómo ha de extirparse del mundo libre la seria amenaza de la inflación acelerada que -hemos de admitirlo- es el resultado de la política que la mayor parte de los economistas han recomendado, e incluso urgido, a los gobiernos. Hoy por hoy tenemos pocos motivos para sentirnos orgullosos: como profesión, hemos creado una confusión enorme”. (1)

En efecto, la insensatez académica de obstinarse con políticas que, sin lugar a dudas, se utilizarán (siempre) para fines lucrativos -en especial, para vivir con el dinero de los ciudadanos- es lo que nos ha llevado a tal situación. De ahí que “la economía está de luto”.

En opinión de los economistas heterodoxos, el fallo de los economistas se halla íntimamente relacionado con la propensión a imitar en todo lo posible los procedimientos de las ciencias físicas.

Sucede que en economía existe un enfoque que es claramente dominante: la teoría neoclásica. En palabras de Galbraith: la “sabiduría convencional”. Este enfoque -supuestamente- científico monopolizó la enseñanza en economía en casi en todas las facultades del mundo. En palabras del profesor Dante: “Se puede hablar de otros enfoques, claro está, en cursos ´sin importancia´ como los de ´Historia del Pensamiento Económico´, ´Historia Económica´ o ´Sociología Economía´; pero los cursos de teoría económica ´pura y pura´ (Macroeconomía y Microeconomía) tienen que centrarse y basarse casi exclusivamente en el esquema convencional” (2). Es decir, si la generación actual de economistas posee solo la “verdad absoluta o sabiduría convencional”, no tiene ningún caso la historia intelectual (3). Los cursos mencionados, pasan desapercibidos por las aulas sin tomar en cuenta la importancia de otros enfoques existentes.

Enhorabuena, los estudiantes de la Universidad de Manchester, en 2014, se rebelaron ante la enseñanza ortodoxa, exigiendo vigorosamente la “pluralidad económica”. Mentar a Keynes en las aulas (y no digamos a Marx) sigue siendo tabú. La única teoría válida es la economía neoclásica. Todo lo demás es anatema (4). Si bien es cierto, Keynes es el “gurú” en macroeconomía, todo aquel que critique el esquema convencional es considerado un “anti-economista” y se le pueden presentar objeciones tan tontas como “No amas tu carrera”, logrando hacerle el hazme-reír en las aulas. La absurda, como diría Hayek, “pretensión del conocimiento”, siempre campea en las aulas, con docentes encapsulados con su único lineamiento que, según ellos, es el más óptimo y sagrado, que no merece ser cuestionado.

No, señores. Por ello el devenir a ser un hereje. Ya no es una cuestión de postura, sino un cambio de paradigma. Caso contrario, seguiremos siendo unos inertes, académicamente hablando, dejando que la insensatez y la presunción sigan reinantes en el campo de la economía.

¡No temas, hereje! Estamos sueltos y recios para hacer frente a la sabiduría convencional.

La herejía, venga de donde venga, siempre enriquecerá la academia. Al fin y al cabo, dependerá mucho de nuestro sentido crítico para no ser un simple corifeo.

Referencias:

1. Friedrich von Hayek, Nuevos Estudios de Filosofía, Política, Economía e Historia de las Ideas, Unión Editorial, Madrid, 2015, p. 41.

2. Dante A. Urbina, Economía para Herejes: Desnudando los Mitos de la Economía Ortodoxa, CreateSpace, Charleston, 2015, p. 10. (http://danteaurbina.com/economia-para-herejes/)

3. Mark Blaug, Teoría Económica en Retrospección, Fondo de Cultura Económica, México, 2001, p. 25.

4. Carlos Fresneda, “Rebelión en las aulas de Económicas”, El Mundo, 29 de marzo del 2014.