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Sobre Dios y la lógica: ¿Dios “creó” la lógica o está “condicionado” por ella?

Pregunta

“Hola, Dante. Tengo una pregunta relativa a la Omnipotencia de Dios, cosa que aun no comprendo correctamente. Usted ha puesto muy en claro que “a Dios se le pueden atribuir milagros, pero no absurdos”. Entonces, ¿está Dios condicionado a las leyes de la lógica?, ¿la lógica coexiste con Él?, ¿no es Él el creador de la lógica misma? Gracias y bendiciones”.

FG – México

Respuesta de Dante A. Urbina

Muy interesante cuestión: la relación entre Dios y la lógica. Y sí, en efecto, esto está relacionado con la refutación a la “paradoja de la Omnipotencia” que desarrollo en la parte 3 de mi libro ¿Dios existe?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer (1). Entonces, ¿Dios creó la lógica o está condicionado por la misma?

Pues bien, aquí la clave de todo es entender que es erróneo concebir a la lógica -sea implícita o explícitamente- como un ente particular más, es decir, como estando en similar categoría ontológica a la de una silla, un planeta o incluso el universo físico entero. Sucede que la lógica es más bien lo que en filosofía se denominar una “categoría trascendental”, es decir, una que abarca absolutamente todo el conjunto de lo real de modo general sin circunscribirse solo a tal o cual cosa en particular. La lógica no es una realidad particular o contingente sino que abarca necesariamente todo el conjunto de lo real (algo similar a lo que se da con la noción de “ser”).

Entendido esto, tenemos que Dios no “crea” la lógica como si esta fuese una cosa ni tampoco está “condicionado” por la misma como si esta fuese una cosa externa y por encima de Él que lo constriñe. No. Ni la lógica coexiste “fuera” de Dios ni es “creada” por Él como si se tratase de algo contingente. Pensar solo en esas posibilidades sería caer en una falacia de falso dilema.

Entonces, ¿cuál es la relación entre Dios y la lógica? Simple (pero hay que entenderlo con cuidado): la lógica en sí misma (que hay que distinguir de nuestras teorizaciones acerca la lógica) está intrínsecamente asociada al ser de por sí, ya que, al final de cuentas, toda la lógica puede entenderse como una derivación del principio de identidad (“un ser es el que es”) y el principio de no contradicción (“un ser no es lo que no es”). En consecuencia, dado que Dios existe como Ser Necesario, como Ser Subsistente, ello desde ya implica un marco lógico pues Él no puede ser un Ser No Necesario o un Ser Contingente. Él es el que es y no es el que no es. Suena bastante obvio, pero de eso precisamente se trata: la lógica es una con el ser, no lo abarca “desde fuera”, ni coexiste “a su costado”, ni le está sometida “por debajo”, simplemente ambas dimensiones o aspectos se abarcan o implican mutuamente.

Y de ahí se deriva la solución a la ya mencionada “paradoja de la Omnipotencia”: si Dios no puede romper con las leyes de la lógica no es en absoluto porque le falte poder sino porque las cosas fuera de la lógica son una imposibilidad intrínseca. Es decir, el problema está en “la cosa absurda”, no en Dios. Por ejemplo, alguien podría retar a Dios diciendo: “Veamos, Dios, si eres tan poderoso, ¡crea ahora mismo un círculo cuadrado!”. Pero resulta que la noción de “círculo cuadrado” es intrínsecamente absurda: un círculo es lo que es y no es lo que no es; ergo, no puede haber un círculo cuadrado. El problema no está en el poder de Dios… ¡está en lo intrínsecamente absurdo de la petición caprichosa mencionada! Por eso se dice que “a Dios se le pueden atribuir milagros, pero no absurdos” (2). Y es que romper las leyes de la física (milagro) no es intrínsecamente imposible dado que las mismas son contingentes (demostración evidente de ello es que los físicos teóricos constantemente especulan sobre qué otras habrían sido posibles). Romper las leyes de la lógica, en cambio, sí implica imposibilidad intrínseca. En suma, y como “dictum” de respuesta a la “paradoja de la Omnipotencia”: es una tontería pedir a un ser Omnipotente que haga tonterías.

Referencias:

1. Dante A. Urbina, ¿Dios existe?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer, Ed. CreateSpace, Charleston, 2016, pp. 183-184. (http://danteaurbina.com/dios-existe-el-libro-que-todo-creyente-debera-y-todo-ateo-temera-leer/)

2. C. S. Lewis, El Problema del Dolor, Magdalen College, Oxford, 1940, p. 9.